Crecemos con ellos: llega Taller I a Montessori Rivas
Este curso damos un paso muy especial en la historia de Montessori Rivas American School: abrimos nuestro primer ambiente de Taller I, para niños y niñas de 6 a 9 años.
No se trata simplemente de incorporar una nueva etapa educativa. Significa continuar creciendo junto a nuestras criaturas y poder acompañarlas en un momento del desarrollo profundamente diferente: la segunda etapa de desarrollo Montessori.

De los 6 a los 12 años: una nueva forma de mirar el mundo
María Montessori observó que alrededor de los seis años se produce una transformación importante. El niño que durante los primeros años necesitaba explorar y construir a través de la experiencia concreta empieza ahora a preguntarse por aquello que no puede ver.
Aparecen con fuerza el razonamiento, la imaginación, la curiosidad intelectual y el interés por comprender las causas y las relaciones entre las cosas.
Ya no basta con saber qué es. Ahora quieren saber:
¿Por qué? ¿Cómo ocurrió? ¿Qué pasaría si…?
También cambia su dimensión social. El grupo adquiere una enorme importancia, aparecen nuevas preguntas sobre la justicia, las normas, lo correcto y lo incorrecto, y crece el deseo de colaborar, debatir, investigar y construir conocimiento junto a otros.
Por eso, el ambiente Montessori de Taller no es simplemente una continuación de Casa de Niños con materiales “más difíciles”. Es una respuesta completamente nueva a una nueva etapa del desarrollo.
Taller I: abrir las puertas del universo
En Taller I, el aprendizaje parte de una visión amplia del mundo.
A través de la Educación Cósmica y las Grandes Lecciones, presentamos grandes historias capaces de despertar la imaginación: el origen del universo, la aparición de la vida, la historia de la humanidad, el lenguaje o los números.
Y desde ahí comienzan las preguntas.
Una presentación puede convertirse en una investigación, una investigación en un proyecto, y un proyecto llevarnos a la historia, la geografía, las ciencias, las matemáticas, el lenguaje o el arte.
Los materiales Montessori continúan teniendo un papel fundamental, pero progresivamente funcionan como un puente entre lo concreto y la abstracción. El objetivo no es únicamente adquirir contenidos, sino aprender a pensar, relacionar, investigar, organizarse, colaborar y asumir responsabilidad sobre el propio aprendizaje.
El adulto tampoco ocupa el centro del aula. La guía observa, presenta, conecta al niño con el conocimiento y ofrece las herramientas necesarias para que pueda avanzar hacia una independencia cada vez mayor.
Montessori, también cuando crecen
La apertura de Taller I representa algo esencial para nuestro proyecto: la continuidad de una educación Montessori auténtica más allá de los seis años.
Nuestro compromiso es preservar los principios fundamentales del método en cada etapa: ambientes preparados, libertad dentro de límites claros, largos ciclos de trabajo, materiales Montessori, observación, respeto por los ritmos individuales y profesionales específicamente formados para comprender las necesidades de cada plano del desarrollo.
Porque Montessori no es una metodología reservada a los primeros años. Es una manera de comprender el desarrollo humano.
Un proyecto que también sigue creciendo
Este crecimiento forma parte, además, de un proceso más amplio para Montessori Rivas American School.
Seguimos desarrollando nuestro proyecto internacional junto a la Middle States Association Commissions on Elementary and Secondary Schools (MSA-CESS), organización internacional de acreditación educativa con presencia en centros de numerosos países.

Tras nuestro primer año de funcionamiento y la visita recibida durante el curso pasado, avanzamos en nuestro proceso de candidatura hacia la acreditación. Ser Candidate for Accreditation forma parte de un proceso que implica evaluación, reflexión institucional, cumplimiento de estándares y un compromiso continuado con la mejora del centro; la propia MSA define la acreditación como un proceso de mejora y rendición de cuentas, no simplemente como un reconocimiento final.
Para nosotros, este camino y la apertura de Taller I hablan de lo mismo: crecer sin perder nuestra esencia.
Este septiembre abrimos una nueva puerta. Detrás de ella habrá mapas, líneas del tiempo, materiales, historias, preguntas, investigaciones y conversaciones.
Pero, sobre todo, habrá niños y niñas descubriendo que el universo es inmenso y que ellos forman parte de él.
Bienvenidos a Taller I.
