Espacios de movimiento y juego
El movimiento y el juego son pilares fundamentales del desarrollo infantil. En Montessori Rivas ofrecemos espacios específicos, interiores y exteriores, donde los niños y las niñas pueden moverse libremente, explorar su cuerpo y el entorno, y desarrollar sus capacidades motoras y emocionales de forma respetuosa.
Aula de Psicomotricidad
El aula de psicomotricidad es un espacio amplio, seguro y cuidadosamente preparado para favorecer el movimiento, la coordinación y la conciencia corporal. A través del juego y de propuestas adaptadas a cada etapa, los niños y las niñas pueden experimentar su cuerpo, ganar confianza y desarrollar habilidades motrices fundamentales.
Este espacio acompaña el desarrollo motor desde una mirada respetuosa, permitiendo el movimiento libre, el equilibrio, la exploración y la expresión corporal, siempre con la presencia atenta del adulto.
Durante el ciclo de trabajo, los niños y las niñas pueden acceder de manera autónoma al aula de psicomotricidad cuando sienten la necesidad de movimiento. Esta posibilidad les permite autorregularse, escuchar su propio cuerpo y volver posteriormente al trabajo con mayor concentración y bienestar, dentro de un marco claro y cuidado.


Espacio exterior
El patio es un espacio esencial en nuestro día a día, no un complemento. Para nosotros, salir al exterior forma parte del cuidado y del acompañamiento diario, y por eso los niños y las niñas disfrutan del aire libre todos los días, independientemente de la estación o del clima.
Estar fuera les permite moverse con libertad, respirar, correr, observar y experimentar el mundo tal y como es. La lluvia, el frío suave, el sol, el viento o el cambio de las estaciones se convierten en oportunidades de descubrimiento, juego y aprendizaje vivo. Saltar en un charco, sentir la humedad del suelo o notar cómo cambia la luz también es aprender.
En el patio, los niños y las niñas se expresan, se relacionan y se autorregulan. Es un espacio que cuida el cuerpo y la emoción, que ofrece calma y descarga, y que acompaña el desarrollo de la autonomía, la confianza y el bienestar. Por eso, el contacto diario con el exterior es para nosotros un pilar fundamental del crecimiento infantil.



