Ambiente bilingüe
El lenguaje se adquiere viviendo, escuchando y relacionándose
En Montessori Rivas, el ambiente bilingüe forma parte de la vida cotidiana del centro. El inglés está presente de manera natural en las rutinas, el juego y las relaciones del día a día, acompañado por adultos referentes que lo utilizan como una forma más de comunicación cercana y respetuosa.
Cuidamos que la exposición al segundo idioma sea significativa y adaptada a cada etapa del desarrollo, respetando los ritmos y la individualidad de cada niño y cada niña.
“El niño aprende a hablar sin que nadie le enseñe; lo hace viviendo en un entorno donde se habla"
María Montessori, La mente absorvente del niño.
La adquisición del lenguaje en edades tempranas
María Montessori describió la mente del niño como una mente absorbente, especialmente activa durante los primeros años de vida. En esta etapa, el lenguaje se adquiere de forma natural a través de la escucha, la interacción y la experiencia cotidiana, sin necesidad de instrucción directa.
Durante el periodo sensible del lenguaje, el niño y la niña muestran una especial receptividad a los sonidos, las palabras y la estructura de las lenguas que les rodean. Por ello, la exposición temprana a un segundo idioma, cuando se ofrece de manera respetuosa y significativa, se integra con la misma naturalidad que la lengua materna.
Un ambiente bilingüe en estas edades aprovecha esta capacidad innata, favoreciendo la comprensión, la expresión y la familiaridad con el idioma desde la vivencia diaria, siempre respetando los ritmos individuales y sin generar presión ni expectativas académicas.
Ambiente bilingüe Montessori
Ambiente preparado
El ambiente está cuidadosamente organizado para ofrecer oportunidades reales de lenguaje. Materiales, espacios y propuestas invitan a la comunicación, al juego compartido y a la escucha activa, creando un contexto rico y significativo donde el inglés forma parte de la vida diaria de manera natural
Adulto preparado
El adulto es un referente lingüístico consciente y cercano. Acompaña, nombra, conversa y ofrece modelos de lenguaje claros y respetuosos, adaptados a cada momento. Su presencia segura y atenta crea un clima de confianza donde el niño y la niña se sienten libres para escuchar, comprender y expresarse
El niño y la niña
El niño y la niña son protagonistas de su propio aprendizaje. A través de la escucha, la observación y la participación espontánea, integran el lenguaje de forma natural, según su ritmo y su momento evolutivo. El idioma se incorpora como una herramienta más de comunicación y relación.
